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Carta a un canónigo   
EL TEMPLETE
 
Carta a un canónigo
 
JULIO DOMINGUEZ ARJONA 6 de Septiembre  2001

Estimado señor canónigo :

Estoy por hacerle la misma pregunta  que le hace el Risitas a Jesus Quintero cuando finaliza uno de sus chiste "¿Usted no es de aquí?, ¿no?" o mejor aun se me antoja preguntarle ¿su cargo de canónigo lo desempeña en Sevilla? .-

Usted señor Gómez Guillen en su calidad de canónigo y director de la Pastoral Litúrgica en su articulo titulado:  "Hermandades, comunidad cristiana y servicio al mundo", como hoy se informa en Diario de Sevilla, no puede ni debe afirmar que las hermandades sevillanas pasen  por "actitudes anticlericales, antieclesiales en definitiva".-

Desorientado señor Gómez, ¿las hermandades de Sevilla rayan en actitudes antieclesiales, cuando le durante todo el año en aquellas iglesias donde hay hermandades con sede canónica están llenas hasta la bandera , mientras en aquellas que no las hay, lo único que entra es el polvo que se sedimenta en los retablos? . ¿Actitudes antieclesiales, como acudir puntualmente a cuantas necesidades de mantenimiento material tienen las parroquias o iglesias donde esas hermandades son residentes y no solo material sino social con las bolsas de caridad?.-

¿Se puede hablar de actitudes anticlericales, o de  un "anticlericalismo larvado .......que aflora de vez en cuando por parte de algunos miembros del entorno cofrade"; cuando hoy por hoy la mayoría de las hermandades becan de sus propios presupuestos a aquellos novicios que quieran iniciar la carrera sacerdotal?, ¿cuantos directores espirituales hay en las hermandades y cofradias de penitencia, gloria y sacramentales en Sevilla?, ¿Cuantos quinarios, triduos, septenarios, novenas predican oradores sagrados, no solo en Cuaresma sino a lo largo del año?. ¿Eso es ser anticlerical?. 

¿De que ____  esta usted hablando?. Yo comprendo que usted con su jefe cierre filas. El problema es que su jefe se ha equivocado y lo esta haciendo mal . Como en cierta ocasión he dicho, no existe la autoridad  por la autoridad y la eclesiástica no esta excusada de los principios de lógica, justicia , equidad y coherencia; aun mas cuando existen un cuerpo de normas establecidas llamada Código Canónico.,  para que nos entendamos son unas normas de juego para todos. No se pueden ir dando golpe de timón sin saber cual es el curso o el destino. No se pueden dar normas y a la vez alentar a los recursos de las misma, no se puede dar autonomía , para después arrebatarlas, no se le puede rayar en la cuadratura del circulo de dar la razón a todo el mundo .Y todo ello  no lo olvidemos, teniendo por telón de fondo un problema de financiación económico, entre aportaciones hermandades - arzobispado , que por impuesta y no dialogada, ha llegado al mas evidente y estrepitoso de los fracasos de su jefe .-

Afirma usted señor Gómez Guillen en su articulo que :" amar a la Iglesia supone siempre la comunión con los obispos. Quienes no quieran entender esto deberían clarificar sus posiciones respecto a la Iglesia y buscar otra ubicación más adecuada para ellos en la sociedad libre en que vivimos". Si, pero el problema es cuando se pretende que se comulgué con las ruedas de molino  de la ambigüedad, de la falta de criterio que todo Pastor debe tener para guiar un gran rebaño, y gracias a esa recomendaciones de  buscar ubicaciones mas adecuadas ,  nacieron el luteranismo, el protestantismo entre otros .-

No , señor Gómez Guillen con respecto a la religiosidad que tiene las hermandades, decir que "No podemos dejar que nuestra piedad popular se quede en algo alienante, estético, para pasarlo bien",  parece mas propio de la Guía Azul de Salvat dedicado a Andalucía , que sean palabras de un canónigo de la Catedral de Sevilla .-

Estimado señor canónigo posiblemente el kit de la cuestión es que gracias a esa autonomía en la que se ha pretendido inmiscuir con poco acierto su jefe, las hermandades de Sevilla han llegado tras siglos de existencia hasta nuestros días intactas, con los sacerdotes, sin los sacerdotes y a pesar de los sacerdotes ,y con publicaciones como la suya, lo único que se hace es evidenciar mas un enfrentamiento entre la Iglesia de la calle y la Iglesia oficial  con  una brecha cada vez mas abierta  gracias a la no precisamente franciscana capacidad directiva de fray monseñor Carlos Amigo Vallejo, su jefe .-
 


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