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LA SEPTIMA ESPERANZA DE SEVILLA  
LA SEPTIMA ESPERANZA DE SEVILLA

  
En el artículo del pasado día 3 de Diciembre D. Julio Domínguez nos habló del Adviento Sevillano y explicó magistralmente todo lo que significa.
 
  Ahora, desde mi buhardilla personal, deseo ofrecer algo más de luz sobre este asunto para así completar un tema desconocido de muchos pero que es digno de ser tenido en cuenta en ésta época que comenzamos. Además, también sirve para explicar una aspiración que, a pesar de los esfuerzos de la hermandad de la que voy a hablar, no se ha podido exponer como se debiera a todos los cofrades y es que en Sevilla no existen seis Vírgenes de Esperanza (Macarena, Triana, La O, Divina Enfermera, Trinidad y San Roque), sino que son siete. 

Nuestra Señora del Sol, de la Hermandad del mismo nombre de Sevilla, es una Virgen de Esperanza cuya advocación tiene su festividad el día 21 de Diciembre. Y es claramente esperancista porque se inscribe dentro de los días principales en los que se celebra la Esperanza en la llegada del Redentor.

Al final del Adviento, tiempo esencialmente mariano, los cristianos esperamos en unión de María el nacimiento de Jesús. El adviento es un tiempo de expectación, de esperanza, que en los últimos siete días alcanza su plenitud cuando la Iglesia cantará a Cristo por medio de su Madre en las Antífonas Mayores aclamándolo con los títulos que en el Antiguo Testamento se dan al Mesías esperado y aguardado y que manifiesta la esperanza de todos los hombres en Dios.

En el rezo de las Vísperas de Adviento, se incluyen las Antífonas Mayores previas al rezo del Magnificat y éstas son "popularmente" llamadas "Oes de la Navidad", cánticos que durante los siete días antes al nacimiento del redentor, siete días de esperanza, lo alaban en lo que significa la expectación en la llegada del Salvador. 

Pero hay que dejar bien claro que las Oes, es decir las Antífonas Mayores, no son un texto en sí mismo sino que forman parte de todo un ejercicio espiritual, el rezo de las Vísperas de Adviento. Las Vísperas se componen de Lecturas, Preces, Himnos, Salmos, Antífonas y el Magnificat. Además, dependiendo del ciclo litúrgico, (A, B ó C) cada año pueden cambiar y no siempre ser idénticas. Pues bien, antes de la lectura correspondiente del Magnificat, se procede al cántico de la Antifona Mayor, y esa alabanza comienza con Oh!... y por eso popularmente se les ha llamado las Oes que al ser previas a la Navidad se les añade éste último nombre.

Tradicionalmente, esas Antífonas Mayores del Magnificat que se rezan en las Vísperas de Adviento se extraen en algunas comunidades cristianas y en hermandades para ser utilizadas como cánticos de expectación constituyendo de esta manera un bloque que popularmente llaman "Oes de la Navidad". Por tanto, cada uno de esos siete días de esperanza, el rezo de las Vísperas correspondiente contiene una de esas Oes, tal y como sigue:

17 de Diciembre

¡Oh sabiduría. que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ¡Ven y muéstranos el camino de la salvación!

18 de Diciembre

¡Oh, Adonai, pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en una zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu Ley! ¡Ven a liberarnos con el poder de tu brazo!

19 de Diciembre

¡Oh renuevo del tronco de Jesé, que te alzas como signo para los pueblos ante quien los reyes enmudecen y cuyo auxilio imploran las naciones! ¡Ven a librarnos! ¡No tardes más!

20 de Diciembre

¡Oh, llave de David y cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir! ¡Ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y en sombra de muerte!

21 de Diciembre

O Oriens!

¡Oh, Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, Sol de justicia! ¡Ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y sombra de muerte!

22 de Diciembre

O Rex Gentium!

¡Oh, rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia, que haces de los pueblos uno solo! ¡Ven y salva a los hombres que formaste del barro de la tierra!

23 de Diciembre

O Enmanuel!

¡Oh Enmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos! ¡Ven y sálvanos Señor, Dios nuestro!

Como bien explica el profesor de teología sevillano, D. Fernando de la Maza: "La Victoria de la Pascua se explícita así en forma profética, Madre del Sol de Justicia que vencerá las tinieblas en las que camina la humanidad. Celebrar a María, Madre de la Esperanza es devolver la esperanza a tantos hombres que caminan en la oscuridad de la pobreza amenazados por la soberbia de los demás, es hacerles llegar la Luz que aporta el Sol de la Justicia de Dios. Celebrar a María, en estos días de Adviento es reconocer con obras que el Sol de Justicia está a punto de nacer."

En la Hermandad se venera como del Sol, que no es otro que Jesús Sol de Justicia (Mal. 3, 20), título dado al Mesías, al Siervo de Yavéh, en el Antiguo Testamento y recogido por la tradición de la Iglesia, que en los días previos a la Natividad de Cristo en las Antífonas Mayores lo aclama como "Sol que iluminará al pueblo que camina en tinieblas" (Is. 9, 1; 42, 7; 49, 9; Miq. 7, 8 s). (Descripción Teológica de Ntra. Sra. del Sol en las Reglas de la Hermandad).

Tras esta explicación, que espero haya aportado algo más sobre este tema, debo comentar que en mi época de Secretario, la Hermandad se envió una carta a todas las Corporaciones con Vírgenes de Esperanza de Sevilla (las seis antes comentadas) para informarlas y ofrecernos a ellas con el fin de pertenecer al grupo que conforman entre todas las Hermandades Esperancistas de nuestra ciudad. Igualmente, se informó a los medios de comunicación de la nueva Virgen de Esperanza de Sevilla.
 
Desgraciadamente en ninguno de los foros antes dichos se dieron por enterados, de forma que ni fuimos admitidos en el grupo ni los medios de comunicación (ninguno) informó de lo comunicado, sumiendo a los cofrades en un desconocimiento, total y absoluto, sobre la Virgen del Sol.

Es por ello que con este artículo mi único deseo es que todos conozcan de verdad a esta Esperanza de Sevilla en cuyo vientre (tal y como explica D. Julio Domínguez) lleva la simbología del óvalo en forma de Sol con el niño Jesús en su interior y que en los próximos días recibirá de su hermandad la celebración en su honor del anual Triduo y Función Principal de Instituto.

 

Madre del Sol de Justicia Nuestro Señor, danos la esperanza de la gloria eterna, amén.
 
 

Francisco Javier Parrado Lira

5 de Diciembre de 2001