COLABORACIONES DE OTROS AUTORES Eduardo Bonet Padilla
CARTA DESDE LA TIERRA A MI PADRE
Querido padre:
Te escribo esta misiva, desde éste, mi Mundo, para darte una noticia que te hubiera puesto orgulloso, porque sé del amor que le tenias a nuestra Virgen del Valle. Nuestro Arzobispo de Sevilla, ha firmado el Decreto de su Coronación Canónica. Tu, no eras un hermano practicante al ciento por ciento, al igual que me ocurre a mi. Pero que bien me enseñaste, que esto de la Hermandad, no es fundamentalmente cuestión de dedicación, de tiempo, sino de algo más elevado, de amor, de sentimiento.
Nunca oí en tus labios las palabras "capillita" ó "capirotero", pero sé bien, aún sin menospreciar a nadie, que estos términos, no iban con tu manera de ser y de sentir tu Ciudad. Sabias, que en la vida que Dios te dio, breve pero intensa, había que elegir las líneas maestras sin equivocarse. Las tuyas, sin duda, fueron: Dios, mujer, familia, trabajo, campo y descanso. Y por este orden.-
En Dios, tuviste un soporte que yo, recordando tu manera de ser, he sabido hacer mío. Verás, quiero que sepas, que durante un tiempo, me he sentido algo mas distanciado de ese nuestro Dios. Achácaselo a la edad, la inmadurez. Pero ¿cómo te enseña la vida?, desde que mis hijas, tus nietas que no llegaste a conocer, empezaron a crecer, he sentido la necesidad de trasladarle ese tesoro que tu me legaste: la fe. -
Cualquiera que te hubiera conocido, sin lugar a dudas, te hubiera definido así, un hombre de fe. Y también, como un enamorado de su Madre, tú la veías en el rostro de tu Virgen del Valle.La mujer, ese gran pilar que fue de tu vida, la que hoy es mi madre. Cómo se pudiera cuantificar el amor que le tenias. Déjame que te recuerde, tu me lo contaste, tan solo el día que se puso de su primer parto; vinieron los problemas y no dudaste un momento, en agarrar del brazo al entonces Dc. Recasens, y mirándole a los ojos decirle: "Dc., lo primero la madre";. Te respondió, y así fue: "Tranquilo, hombre, tendrá usted a los dos".-
Tus hijos, sabemos de cómo la querías, y no es fácil. Ahora, que soy protagonista en mi matrimonio, me doy cuenta de lo difícil que es el día a día.De la familia, qué te puedo decir de la tuya y mía. Esa Torre de Babel, en la que cada cual tenía su idioma, y en la que tu actuabas de interprete perfecto. La madre, laboraba más en torno y al tacto de los hijos, pero los problemas de entidad, las cuestiones trascendentales eran de tu competencia. Nos enseñaste lo que es amar, y en ese amor, nos hiciste ver que cupiera todo, hermanos, familiares, amigos, nuestra Ciudad, y cómo no, nuestra Virgen del Valle.-
Del trabajo, me enseñaste la seriedad, la responsabilidad. Tú lo compartías con la dedicación al campo, que aun siendo trabajo, sé que a ti te resultaba descanso. Como tu, quiero que sepas, que yo también participo de tu veneración por el mismo. Tras la dura semana de trabajo, mi descanso, al igual que lo era el tuyo, se llama ;"campo" En fin, padre y amigo, me hubiera gustado que formáramos pareja de cirios, acompañando a nuestra Señora, en al día de su Coronación Canónica. De todas formas, estoy seguro, que desde tu palco del Cielo, tendrás un sitio privilegiado, desde el que verás desfilar a tus cuatro parejas de hijos, iluminando con sus pabilos encendidos a la que ya será tu MADRE, REINA Y CORONADA.
Recibe este abrazo, que no te puedo dar físicamente, pero que lo siento, lo palpo, como si estuviese en contacto con tu pecho.
Tu hijo, Eduardo.
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