COLABORACIONES DE OTROS AUTORES Francisco Javier Parrado Lira
La privatización de lo cofrade
Lo cofrade, y todo lo que ello conlleva, está en una tesitura difícil y complicada, la
adaptación a los nuevos tiempos, la necesaria evolución, puede conllevar también a
defectos ó deformaciones que debemos tener en cuenta. Una de esas pequeñas
deformaciones puede estar en la privatización. Ejemplos de ello ya se pueden
observar y hay varios.Existen muchas hermandades, fundamentalmente de penitencia aunque no todas, que
en lugar de tener al hermano que pide la papeleta de sitio y controla la entrada de
nazarenos han optado por contratar a vigilantes jurados de empresas privadas para
que realicen esta función de control. Creo exagerado este sistema por los peligros
que entrañan en sí mismos. Son las hermandades y los propios hermanos las que
deben realizar una función interna y propia.Otro tema que últimamente ha entrañado cierta polémica es la contratación del
control de las sillas y palcos por parte del consejo a una empresa única y también
privada. Que lo de los silleros seguramente no estaba muy bien es posible pero con
esto definitivamente privatizamos la carrera oficial de una manera definitiva.El último grito en privatización se está viendo en el tema de Internet para las
hermandades. El consejo ha llegado a un acuerdo con cierta entidad bancaria para la
realización y diseño de páginas webs para las hermandades y al parecer dicho trabajo
se hace de forma gratuita, aunque obviamente no es gratuito ni el alojamiento ó el
dominio según el caso. No obstante, estamos ante otro ejemplo de privatización de un
elemento que en breve debe ser importante para las corporaciones, por su ahorro,
inmediatez y funcionalidad.Es cierto que hay que adaptarse a los tiempos pero no necesariamente contratando
los servicios de forma privada sin ni siquiera sondear la posibilidad de que desde
dentro algún hermano pueda realizarlo de manera gratuita y, seguro, con más cariño
hacia su hermandad que una empresa privada.No soy de la opinión que cualquier tiempo pasado fue mejor pero tampoco considero
que todo lo anterior tenga que ser desdeñado. Una de las cuestiones por las que las
hermandades se han caracterizado siempre es por tener un patrimonio humano
importante que realizaban las tareas necesarias para la corporación de forma gratuita
y por cariño a la misma. Las hermandades siempre han priorizado a un hermano ante
cualquier cuestión exterior siempre que las posibilidades fueran idénticas de forma
que al hermano se le ha considerado siempre como un valor fundamental dentro de la
corporación. Es así como debe funcionar una hermandad puesto que son sus
hermanos y no los enseres el principal patrimonio que poseen, sin ellos no hay
hermandad ni fundamentos para la misma.Por tanto, es conveniente advertir de los riesgos de privatización que está sufriendo
todo el entorno cofrade porque se nos puede volver contra nosotros mismos, llevando
a una profesionalización que difícilmente puede colocar al hermano en el lugar que
merece pudiendo terminar en un alejamiento del mismo del entorno natural en donde
siempre ha estado.
Fdo. Francisco Javier Parrado Lira
26 de Junio de 2001
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