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COLABORACIONES DE OTROS AUTORES

Francisco Javier Parrado Lira
 

 RESPUESTA A D. ANGEL GÓMEZ GUILLÉN

 

  D. Angel Gómez Guillén, canónigo de la S.I. Catedral de Sevilla, ha realizado un
  artículo cuando menos sorprendente sobre las relaciones entre las Hermandades y la
  Iglesia. Sirva éste como respuesta a algunas de sus afirmaciones que no pueden ser
  compartidas en una sociedad cristiana moderna y actual.

  Una de las cosas que dice es que no debe fomentarse el aislamiento de las
  hermandades porque forman parte de la Iglesia. 

  Sr. Gómez Guillén, por supuesto que las hermandades forman parte de la Iglesia,
  todos los católicos formamos parte y no sólo eso sino que intrínsecamente somos
  todos Iglesia, no sólo la Jerarquía. Las hermandades nunca han buscado el
  aislamiento sino formar parte de un todo comunitario dentro de la cristiandad, afirmar
  un fomento de aislamiento es poco menos que absurdo e incluso incierto.

  En otra cuestión, comenta que los problemas puntuales pasan por el buen
  entendimiento, el diálogo, y tienen solución en el seno de la Iglesia pero nunca con
  actitudes anticlericales ni antieclesiales. 

  Aún más absurdo, Sr. Gómez Guillén no sé en que mundo vive pero en general, las
  hermandades y cofradías nunca han sido ni son antieclesiales y siempre han
  fomentado y han estado en el seno de la Iglesia. Sin embargo, la Jerarquía Eclesial
  ha sido la que no ha estado a la altura de las circunstancias en algunos momentos. Un
  ejemplo, la Hermandad de Ntra. Sra. del Sol. Según Vd. los problemas puntuales se
  arreglan en el seno de la Iglesia, falso, puesto que con ésta Corporación desde hace
  años se está cometiendo una de las mayores injusticias que se hayan visto en los
  últimos tiempos, todo el diálogo y tolerancia que ha puesto la hermandad encima de
  la mesa en multitud de ocasiones se ha visto correspondido con un NO rotundo, sin
  razones ni explicaciones convincentes por parte de nadie, y ahí está, en la calle. La
  Hermandad quiere estar en la Iglesia y ésta no la deja ¿qué explicación tiene?. La
  Jerarquía debe velar por la cohesión de la comunidad cristiana ¿cómo es posible, sin
  embargo, que la Parroquia del Plantinar esté el 90% del día cerrada, todos los días, y
  encima se le niegue el pan y la sal a la hermandad del barrio?. No estamos hablando
  de una capilla, sino de toda una Parroquia y un Párroco que no hace nada por su
  barrio sino todo lo contrario lo fractura y divide, ¿esta es la solución que ofrece la
  Jerarquía?. Y es sólo un ejemplo, porque hay más.

  En otro momento afirma este Sr. que amar a la Iglesia supone el comulgar con los
  Obispos y sino que se busquen otro lugar en la sociedad.

  Pero bueno ¿qué quiere echar a todo el que muestra una actitud mínimamente
  crítica?. Mire ya no estamos en la época en el que un Obispo u otro jerarca decía
  blanco y todos a obedecer como borreguitos, los católicos de hoy tenemos amplia
  formación universitaria, cristiana y católica con opinión propia y libre, precisamente
  su Santidad el Papa ha dicho e incluso escrito que la Iglesia debe modernizarse y
  democratizarse con la ayuda de todos ¿no lee Vd. al Santo Padre?, ¿es esa su idea de
  democracia en el seno de la Iglesia?, porque cuando Juan Pablo II dice "todos", no
  se refiere sólo a los sacerdotes y religiosos sino también a los seglares puesto que le
  recuerdo una vez más que todos somos iglesia, algo afirmado desde el Vaticano por
  muchos años. No tenemos un Derecho Canónigo para adorno sino para utilizarlo, no
  tenemos un cerebro para obedecer con la cabeza baja sino para pensar, proponer y
  criticar constructivamente cuando sea necesario.

  El problema fundamental es que Vds. no están acostumbrados a que los seglares
  tengamos ideas propias y propuestas avanzadas para una Iglesias mejor y más
  moderna, es por ello que los primeros que deben cambiar en la modernización y
  democratización son los jerarcas que deben dar ejemplo, le aconsejo eche un vistazo
  a mi artículo "Formación para Todos" publicado en ésta misma sección para que
  entienda que el reciclaje es común. Los seglares y cofrades de Sevilla, en general,
  queremos ayudar desde dentro (no desde fuera) para la mejora de nuestra Iglesia,
  que le quede muy claro.

  Sr. Gómez Guillén no existe un anticlericalismo larvado en las hermandades, ¿qué
  desea, confundir a la opinión publica cristiana en contra de las hermandades?, porque
  eso que Vd. afirma es completamente falso e incluso injurioso para los que llevamos
  tantos años trabajando en el seno de la Iglesia y de las cofradías sevillanas.

  Que algunas personas puntuales están alienadas por lo estético y sólo van para
  pasarlo bien e incluso tienen rivalidades mal entendidas, no lo niego puesto que en
  todo grupo amplio de personas hay excepciones, pero éstas se deben reciclar no
  extirpar, sin embargo no puede Vd. utilizarlo como regla general para criticar a las
  hermandades, mas bien por sus afirmaciones parece que lo que existe en la Jerarquía
  Eclesial es una idea contra las hermandades nada larvada sino a flor de piel, y se
  equivocan porque efectivamente las hermandades tenemos un potencial enorme que
  no se está aprovechando, pero cuidado no por nuestra parte sino por la vuestra,
  dejándonos de lado, criticándonos y poniendo a la opinión publica en contra,
  precisamente así no se aprovecha ese potencial del que Vd. habla.

  En definitiva, un desafortunado artículo en el que si la opinión que se vierte en el
  mismo es lo que piensa en general (espero que no) la jerarquía sevillana, mal le va a
  ir a dicha jerarquía, mal nos va a ir a todos y mal está la jerarquía en cuanto a esa
  modernización y democratización que desde la Sede Papal se desea y se recomienda.
  Quizá deberían leer más las encíclicas de su Santidad e intentar imbuirse de sus
  enseñanzas y recomendaciones, la democracia es algo que se debe usar y no dejarla
  para que quede bonito en los papeles. La democracia en la Iglesia es necesaria al
  igual que la crítica para mejorarlo todo y no caer en actitudes caciquíles ó
  dictatoriales porque nos hacemos un flaco favor a nosotros mismos. 

  En éste momento deseo felicitar al Sr. Arzobispo y manifestar que ha tenido la gran
  idea de abrir un diálogo sobre las normas con las hermandades y el Consejo
  nombrando a un interlocutor que, sinceramente, espero que no sea Vd. ni tenga sus
  ideas sobre las hermandades y las relaciones de los seglares con la Jerarquía.
  Obviamente, esto lo debería haber realizado Fray Carlos hace tiempo pero más vale
  tarde que nunca.

  Hay que aceptar la diversidad de opiniones y la diversidad de ideas porque esa
  actitud es la que mueve y moderniza las instituciones y no nos encerremos en nuestro
  propio mundo mirándonos el ombligo, no sobra nadie, no hay que decirle a nadie que
  se busque otro lugar en la sociedad porque todos cabemos, sólo hay que tener la
  mente abierta y dispuesta al diálogo y el entendimiento, y sobretodo hay que cambiar
  para que nuestra Iglesia continúe viva por los siglos de los siglos.

 

                      En Sevilla, a 6 de Septiembre de 2001

                       Fdo.: Francisco Javier Parrado Lira

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