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COLABORACIONES DE OTROS AUTORES

Francisco Javier Parrado Lira

TODOS LOS DIAS ES NOCHEBUENA EN EL PLANTINAR 

 

 Hace algo más de 2000 años nos nació un niño que iba a ser el redentor de todos
nosotros pero antes su madre, la Virgen, tuvo que pasar por el desprecio más
absoluto cual fue el que ninguna posada de Belén la quisiera acoger y no tuviera más remedio que hacer noche en un humilde pesebre prestado para la ocasión. Era la   primera nochebuena y allí dio luz a Jesús, el Sol de Justicia, Varón de Dolores, que   nació para redimir al mundo de sus pecados.

  Pero como la historia se repite, es cíclica y siempre vuelve a empezar, salvando las   distancias, en Sevilla, en El Plantinar, también se puede contemplar la nochebuena en   casi todos sus aspectos. Al igual que la Virgen María peregrinó a Belén, la Virgen   del Sol hizo lo propio hacia éste barrio sevillano cuyas gentes la acogieron con alegría   y generosidad. Venía desde Los Remedios y antes había nacido en el mismísimo   centro de la ciudad, ahora va a hacer 70 años de dicho nacimiento.

  Y tras unos inicios esperanzadores todo se truncó convirtiéndose el viaje en una
  negativa rotunda para acoger a la Virgen en la iglesia del barrio, iglesia costeada por   los habitantes del mismo pero que nunca pudieron tenerla como un lugar propio para   la comunidad cristiana del barrio.

  Como no la dejaron entrar no tuvo más remedio que quedarse en un local de alquiler,   es decir, igual que un pesebre prestado pero en formato moderno ¿que diferencia   hay?. Y así continúa en un local de alquiler, preparado como oratorio por sus   hermanos pero se mire como se mire un simple local alquilado al fin y al cabo. No hay   más que hablar, la nochebuena de El Plantinar es así y se repite no una vez sino los   365 días del año porque durante todo el año la Virgen busca cobijo entre las gentes   del barrio porque no encuentra posada, la posada del barrio tiene las puertas   cerradas para ella y el posadero no quiere que entre ni ella ni sus hermanos.

  Desde entonces la hermandad no puede tener una misa semanal, no puede realizar la   Salida Procesional desde su barrio porque el local alquilado no dispone de altura   suficiente, ni tan siquiera puede realizar sus cultos porque el Párroco se niega y no   autoriza que otro sacerdote oficie una misa en su feligresía.

  Hace unos días hemos realizado el Triduo y Función Principal y como no podemos en   nuestro barrio nos hemos visto obligados, como cada año, a irnos al barrio de al lado   en donde un cura bueno, un ángel de la guarda de la hermandad, D. Carlos Rodríguez   Baena, nos hace el enorme favor de dejarnos su Parroquia para que podamos ofrecer   en honor de nuestra Virgen sus cultos de reglas...., pero sin Ella, porque Ella se   queda sola en su pesebre esperando, nos llevamos el Simpecado pero seguimos sin   Ella, no tenemos más remedio que realizar los cultos sin Ella, en cuanto terminamos   nos volvemos para el local pero estamos en la casa del Señor sin Ella, sin nuestra   Virgen del Sol que llora desconsolada su pena de abandono y desprecio por quienes   como posaderos deberían de acoger a quien representa lo más sagrado, a nuestra   madre, a la Virgen, a quién parió a nuestro redentor.

  A pesar de todo aquí estamos, en pié, sin temor porque sabemos que tenemos razón y   en justicia llegará el día en que así se reconozca. Hermanos del Sol no desfallezcáis,   ánimo, porque a pesar de todo seguimos siendo cristianos comprometidos y pacíficos   que no deseamos otra cosa que ver la imagen que representa a nuestra madre en   donde debe estar, en un altar de la Parroquia del Plantinar.

  Y ahora, ¿Donde están los que deben solucionar este sin sentido?, ¿porqué dilatan en   el tiempo algo que no entiende ya nadie?, ¿como es que mantienen al posadero que   niega cobijo, cuando ellos pueden y deben realizar los cambios oportunos (no me   vengan con milongas porque saben que pueden y deben)?, ¿es más importante una   persona (en un malentendido corporativismo) que una comunidad cristiana entera?,   son más de 700 hermanos y un barrio detrás. 

  La afirmación de muchos que la solución es que la hermandad se vaya como
  últimamente no hacen más que repetirnos ¿tiene realmente sentido?. Creo
  sinceramente que no.

  En primer lugar, si la hermandad se va del barrio supondrá un desarraigo que poca   gente aguantará y aunque algunos se desplacen hacia el barrio en donde se la   recoloque serán pocos los que se mantengan por la lógica de la distancia, que nadie   piense en egoismo de querer tener a la hermandad en la puerta de su casa sino en la   lógica de tenerla en su barrio. Entrará gente nueva del nuevo barrio pero si una   hermandad de barrio tiene como funcionalidad la comunión entre las gentes del barrio   y su Parroquia para crear una comunidad cristiana pujante ¿en que situación se   quedan las gentes de El Plantinar?, ¿es que ellos no cuentan?, ¿nos olvidamos de las   personas que son lo fundamental?.

  En segundo lugar, cuando la hermandad se vaya ¿de verdad creen que el posadero   creará otra comunidad cristiana alrededor de la Parroquia?, creo que no sino más   bien se diluirá toda posibilidad de aunar a todo el barrio en comunidad cristiana. Pero   además, ¿creen que se solucionará el problema del posadero con el barrio? mucho   me temo que será peor porque los vecinos estarán realmente enfadados con la   marcha de su hermandad y no sabemos como reaccionarán, situación que ahora está   controlada y conducida por la propia hermandad pero sin ella no habrá nadie que   reconduzca el natural enfado.

  En tercer y último lugar, ¿se está pensando en la hermandad ó en evitar  un problema   que puede ser cada vez mayor?, ¿se está pensando como pastor de la iglesia y de su   rebaño?. Considero sinceramente que no se está cogiendo el toro por los cuernos y   no se quiere atender el problema de forma directa, ni enfrentarse a la realidad de una   problemática social que está ahí. Dejamos a las personas que llevan trabajando más   de diez años en el barrio en pro de la hermandad tirados y con cara de tonto porque   todo lo realizado y la ilusión y esperanzas puestas para tener una hermandad en el   barrio y en la Parroquia se va al garete, ¿se ha pensado en ellos, se les ha tenido en   cuenta?.

  Es momento que los posaderos de nuestra ciudad reconsideren la postura que han   tomado con respecto a la hermandad y al barrio para que sopesen lo que realmente   es importante y salven a una comunidad que no termina de levantar cabeza. Y   también es momento para que los medios de comunicación comiencen a mojarse no   sólo con las grandes corporaciones (los G7 y demás grupos) considerando a las   pequeñas hermandades con problemas y ayudándolas informando de su situación de   forma veraz y contundente y denunciando situaciones tan increíbles como la que   estamos tratando de la Hermandad de Ntra. Sra. del Sol.

  Ojalá que el año que viene la nochebuena en el Plantinar sea como en el resto de
  Sevilla, una conmemoración y no una realidad que se mantiene y se padece los 365   días del año.

 

                         Francisco Javier Parrado Lira

                           26 de Diciembre de 2001

 


 

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