COLABORACIONES DE OTROS AUTORES Francisco Javier Parrado Lira
EL DESCONTROL ECLESIAL
No lo entiendo, y ciertamente lo intento, pero no lo entiendo. La Catedral de Sevilla
parada en obras de restauración, tan importantes como necesarias, por un desfase
presupuestario en el Año Jubilar.Es decir, los fastos que se han realizado éste año para celebrar el Jubileo del 2000 se
han pasado de presupuesto y el desvío es grande, más de veinticinco millones de
pesetas. La primera reflexión es ¿quién es la lumbrera que ha realizado los
presupuestos para la celebración del jubileo?, porque se ha lucido. La segunda
¿porqué causa ó causas se ha producido dicho desvío? y la tercera ¿quién controla el
gasto y como se informa del mismo?. Obviamente, preguntas sin respuestas, al
menos, de momento.Pero lo más increíble es que para cubrir tan nefasta catástrofe económica se acude a
la partida prevista para la restauración de una Catedral que se nos cae de no cuidarla
ni hacerle nada durante años y años, a pesar de que dicha catedral esté supervallada,
supervigilada y superexplotada, porqué a cada paso que uno da se encuentra una
valla y al guarda de seguridad de turno que le explica que para pasar hay que pagar.Personalmente le aconsejo al Cabildo Catedral que pregunte a sus homónimos de
otras catedrales españolas para ver como hacen para salir adelante sin tener que
hacer de la Catedral un fortín inexpugnable que sólo se abre a base de billetes verdes
(dentro de poco en euros).Pongo como ejemplo la Catedral de Santiago de Compostela a la que hace poco tuve la
oportunidad de ir, no hay vallas, no hay que pagar por pasear por la misma, no te paran lo
guardas de seguridad cada dos por tres para impedirte el paso, puedes abrazar al apóstol sin
problemas y sin pagar, hay misas cada dos por tres y encima le han hecho un pedazo de
restauración que ha quedado espléndida, y Vd. preguntará y todo eso ¿cómo se hace? pues
no sé porque en Sevilla se paga por todo y encima estamos como estamos.Cuando se solicita una ayuda económica a los feligreses, asociaciones, hermandades,
etc. para el sostenimiento de la iglesia, algo en lo que muchos estamos de acuerdo,
no se puede venir con estos desfases, con éstas alegrías económicas y trapicheando
con el dinero de otras partidas para ir cubriendo agujeros que no tendrían que existir
si se hubieran hecho las cosas en condiciones.Como vamos a estar tranquilos ofreciendo un canon a nuestra iglesia, si no hay un
control del gasto, una información de la gestión económica y una explicación de lo
que se hace con el dinero, en éstas circunstancias conmigo que no cuenten porque ya
veo lo que pasa en la Junta y en el Gobierno y escarmentado al menos si que estoy,
lo que pasa es que no me puedo escapar y a aguantarse tocan.Deben concienciarse los sres. rectores de nuestra iglesia sevillana que las cosas han
cambiado y que no se puede pedir algo y ya haré con ello lo que crea más
conveniente porque así no se va a ningún lado, los creyentes y practicantes de siglo
XXI somos personas con cultura y sabemos en que cánones movernos y para dar un
duro pedimos explicaciones hasta a nuestro padre si es preciso, porque tal y como
están las cosas (los sueldos no suben pero sí el IPC, la gasolina, los precios, etc.) no
es cuestión de ir regalando nada.Si desean que los feligreses que nos sentimos comprometidos nos pongamos manos a
la obra para ayudar a nuestra iglesia, cambien de actitud y de forma de hacer para
que todos veamos que podemos confiar en la jerarquía y que organiza y maneja los
fondos de forma adecuada al igual que cuida de un patrimonio que no les pertenece
sólo a ellos sino a la ciudad de Sevilla y a toda la Humanidad.
Fdo. Francisco Javier Parrado Lira
20 de Diciembre de 2000