JULIO DOMINGUEZ ARJONA Sevilla 17 de Enero de 2006
Don Victor José Gonzalez Ramallo nos hace
como siempre esta interesante entrega :
Acabábamos nuestras colaboraciones
cofradieras hace ahora un mes con una imagen curiosa de la Esperanza de
Triana en un paso de gloria allá por los años veinte del
siglo pasado y hemos querido reiniciar nuestra andadura en el Coleccionable
con otra estampa trianera. Como ya nos ha ocurrido en otras ocasiones hemos
dudado si sugerirle su inclusión en el Coleccionable de Semana Santa
o en su, no menos recomendable, sección de Estampas de Sevilla.
La fotografía reúne, aparte de su antigüedad y calidad
detalles muy interesantes tanto cofradieros como urbanísticos y
etnográficos. Pasemos a analizar en primer lugar estos últimos.
La fotografía está tomada desde
el Altozano hacia el puente de Isabel II en una luminosa mañana
de Viernes Santo, llamándonos en primer lugar la atención
el edificio paredaño con el mercado de abastos. Se trata de la antigua
capilla (entonces no se podría propiamente hablar de capillita como
ahora) del Carmen obra del arquitecto municipal Balbino Marrón en
1853. Contaba con una torre campanario en la que destacaba un famoso reloj
que servía de referencia a los trianeros de la segunda mitad del
siglo XIX. La capilla con su torre fue derribada en 1924, pasando el reloj
a otro edificio trianero emblemático, el conocido como "faro" que
preside la esquina entre el puente y el Altozano junto a la "escalinata
de Tagua" que baja a la calle Betis. Este edificio de los años veinte
ha pasado por diversos usos, desde consignataria de buques a almacén
de semillas o establecimiento hostelero y como podemos ver no está
todavía presente en esta toma. Enfrente del Faro se construyó
en los mismos años (1928) la nueva capilla del Carmen de Aníbal
González, que pese a sus reducidas dimensiones, figura entre las
obras maestras de la arquitectura sevillana del siglo XX VER.
El motivo del derribo de la antigua capilla fue la reordenación
del Altozano para permitir el tránsito de la nueva línea
de tranvías de tracción eléctrica para lo que también
se modificó el rasante del puente. Vemos como en la foto faltan
los raíles en el adoquinado y los postes del tendido y la subida
al puente es notablemente más empinada que la actual.
Los detalles cofradieros no dejan de
ser menos curiosos. Así llama la atención el corto número
de nazarenos del cortejo de la Virgen, si tenemos en cuenta que en primer
término figura la manguilla con la cruz parroquial que solía
abrir el cuerpo de nazarenos del segundo paso. Las túnicas de color
blanco con capirote negro nos indican que la foto es anterior a 1902 en
que se sustituyeron por otras moradas de cola manteniendo el antifaz negro.
Quizás lo único que no ha cambiado es el fervor de los trianeros
hacia su Virgen de la Esperanza, llamándonos la atención
la multitud congregada alrededor de la cofradía.
Por cierto, la inmensa mayoría de los
hombres cubiertos con sombreros. Hemos dejado para el final el detalle,
aunque no sorprendente, si más evocador. Si nos centramos en las
andas la toma al contraluz nos permite adivinar el perfil de lo que se
denominaba la "Sacra Conversación" con el edificio de la esquina
de Reyes Católicos como fondo. Esta antigua iconografía de
la Virgen acompañada a su diestra por San Juan y a la izquierda
por Santa María Magdalena fue relativamente frecuente en la segunda
mitad del siglo XIX. Así tenemos constancia de que procesionaron
en alguna ocasión de esta manera aparte de la Esperanza de Triana
las Vírgenes de las Lágrimas, Valle,(VER),
Presentación y Loreto. La Virgen de la Esperanza comenzó
a figurar sola en su palio a partir de 1909 coincidiendo con la enajenación
de las vestiduras de San Juan y la Magdalena para poder confeccionar un
nuevo palio y manto bordados para la Virgen. Ello, a pesar de que la hermandad
trianera es de las pocas que tiene a San Juan Evangelista como titular.-
Veamos cual fue el destino de estas dos imágenes
secundarias. Ambas imágenes procedían al parecer del Santo
Entierro y permanecieron recibiendo culto interno en la hermandad. El San
Juan fue intensamente remodelado entre 1967 y 1968 por el entonces jovencísimo
Luis Álvarez Duarte, hermano de la corporación, que sólo
conservó el candelero y los pies. La Magdalena protagonizó
a finales de los setenta un intento de recuperación de esta antigua
iconografía. Una hermandad recién reorganizada, la de Jesús
Despojado de sus Vestiduras, pretendió acompañar a su Virgen
de los Dolores y Misericordia con las imágenes de San Juan y la
Magdalena. Para ello encargó a Antonio Eslava, autor de la Virgen,
una imagen imberbe del discípulo con la mirada hacia la izquierda
que salió en el palio los años 1979 y 1980. Para la Magdalena
recurrió a la Hermandad trianera que cedió la imagen por
acuerdo de 1977. El paso de palio con las tres imágenes llegó
a ser montado en la cuaresma de 1979 pero unos comentarios desaprobatorios
de algunos cofrades hicieron desistir a Antonio Fernández de recuperar
para la Semana Santa actual la "Sagrada Tertulia" iconografía que
aquí vemos en una de sus últimas salidas, fechable en torno
a 1900.