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EL TEMPLETE
 
 

EL TRIUNFO DE SAN FERNANDO     

 

JULIO DOMÍNGUEZ ARJONA 
4 de Febrero  de 2017

Hagamos una breve historia para situarnos . En 1629, se proponen como candidatos a la canonización al carmelita Juan de la Cruz, al beato Simón de Rojas, al cardenal Cisneros, al inquisidor Pedro Arbués y al  rey Fernando III, . No obstante , Urbano VIII estableció la prohibición de canonizar a nadie que hubiera muerto en los últimos cincuenta años. Aplicar este criterio significó excluir a Juan de la Cruz y a Simón de Rojas. Decidió también el papa excluir a quienes hubiesen recibido ya algún tipo de culto, aunque esto viniera ocurriendo desde “tiempo inmemorial”. Con esta otra puntualización, se sacaba, igualmente, de la lista de candidatos, al rey Fernando III. Acordó finalmente Urbano VIII que, en adelante, no se canonizaría más que en tandas de cuatro santos, como mínimo, cada vez. Al mismo tiempo, ordenó que las sesiones en que había que estudiar y decidir sobre cada canonización se distanciaran entre sí mediante períodos mínimos de seis meses. La intención del pontifice era dejar a los españoles que aspiraban a la santidad oficial sin su principal mérito: el de venir recomendados por el Rey Católico.-

Todo quedó, por tanto, paralizado, hasta 1644, fecha en que subió al solio pontificio el papa Inocencio X, favorable a los intereses españoles. El nuevo papa revocó las disposiciones dadas por su antecesor, con lo que quedó desbloqueado el proceso de canonización de Fernando III. Pero el desenlace final del mismo sólo se produjo en tiempos de otro papa igualmente favorable a España, Clemente X, quien reconoció el culto público, canonizando  a San Fernando, tal dia como hoy, el 4 de febrero de 1671, reinando  Carlos II.-

La decisión papal fue comunicada a doña Mariana de Austria, madre y regente de Carlos II durante su menor edad. La bula papal autorizaba a celebrar anualmente la fiesta de San Fernando, en todos los reinos de la Corona de España, el día 30 de mayo por sere el día de su muerte ( para que ahora su festividad sirva de comodín o cachondeo según convega al ayuntamiento de turno ) y, excepcionalmente, autorizaba también que se festejara aquel acontecimiento de forma especial dentro del año de 1671, en la fecha que pareciera más conveniente. Inmediatamente la Reina gobernadora hizo publicar el breve y una cédula real de 23 de marzo, enviada a todas las ciudades, para que se celebrara el nuevo culto. El 3 de septiembre de 1672 Clemente X ampliò amplió la veneración de San Fernando a toda la Iglesia universal y lo incluyó en el martirologio romano. -

La canonización de Fernando III en el mencionado 1671 se celebró en Sevilla, ciudad reconquistada por el Santo Rey, cuya Catedral fue adornada por diversos monumentos y emblemas realizados por Bernardo Simón de Pineda, en colaboración con el pintor Juan Valdés Leal y el escultor Pedro Roldán.-

Se engalanó todo el conjunto catedralicio hispalense con lienzos pintados, incluida la Giralda y el Patio de los Naranjos; se ornamentaron todas las capillas, y en el trascoro se erigió un arco de triunfo con la efigie del homenajeado en el coronamiento, rodeado de figuras alegóricas; además, en el retablo del sagrario se colocó una tramoya con una pintura de Murillo. Este conjunto de monumentos ejerció una notable influencia en la arquitectura de la época .-

En la foto superior vemos un dibujo de 1671, de Juan de Valdes Leal del Monumento al Triunfo de San Fernando en el trascoro de la Catedral de Sevilla , obra de Bernardo Simón de Pineda.-




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