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ABEL
INFANZON
10 de Diciembre 2002
Con razón decimos que Sevilla es una
ciudad monumental. Pero no sólo de monumentales edificios y conjuntos
urbanos, sino de monumentos en forma de estatua a señores importantes
o a hechos dignos de memoria. Raro es el mes en que no se inaugura un monumento
a alguien o se constituye una comisión para levantar otro a quien
se lo merece. O no. Ahora está nuevamente en marcha la idea de erigir
el Monumento al Costalero, que es como levantarlo a la media Sevilla que
se ha puesto un costal desde que en Los Estudiantes inventaron el prodigio
de las cuadrillas de hermanos. Nos permitimos recordar a esa comisión
que se pueden ahorrar el dinero en escultor, porque la obra artística
que honra la memoria del costalero sevillano, del antiguo cargador de la
colla del muelle, existe y está a punto de pérdida por olvido.
En un edificio de la Junta del Puerto de la Avenida de la Raza existen
sendos altorrelieves impresionantes del escultor Manuel Echegoyán
sobre el viejo muelle. Uno de ellos concretamente es un impresionante retrato
de los hombres que trabajaban en el muelle descargando barcos con sus costales.
Si van a erigir ese monumento al costalero, nada mejor que reutilizar esta
obra singularísimo de Echegoyán en trance de pérdida,
que refleja con enorme fuerza el mundo laboral del viejo muelle de "los
profesionales" de Rafael Franco, de Ariza, de Borrero, de Bejarano, del
Penitente...

EL REDCUADRO Antonio
Burgos
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ESPECIAL SEVILLA MONUMENTAL |